POSTURAS Y TESTIMONIOS


En la actualidad el tatuaje es una práctica que se ha desligado de la tradición, especialmente en las sociedades modernasdonde es difícil identificar qué prácticas u productos culturales conservan un sentido arraigado al pasado o a una práctica ritual; vivimos además en un mundo que está constantemente bombardeado por imágenes, y, del mismo modo, tratamos de identificarnos y de expresarnos por medio de las mismas. La imagen en la actualidad juega un papel fundamental, ya que se ha convertido en una forma de recordación, medio para establecer políticas y hasta para difundir personal statements.

No es raro encontrar, hoy por hoy, a todo tipo de personas con marcas en la piel, tatuajes u otras modificaciones corporales. Vemos desde nombres, dragones, símbolos ancestrales, dichos, rostros - hasta dibujos de los escudos de equipos de fútbol; en brazos, cabeza, piernas, espalda, pectorales, nuca, etc... en fin, existen tatuajes que no vemos o conocemos hasta que nuestro amigo o conocido nos muestran su tatuaje o lo descubrimos por casualidad. Personas que se tatúan y que quieren exhibir su/sus tatuajes, otras que prefieren ocultarlos y otras que al momento de tatuarse no pensaron en la idea de mostrar o no mostrar, sino que escogieron el lugar asignando un significado no solo a lo tatuado, sino al espacio que ocupa y el lugar del cuerpo donde lo hicieron.

Gracias a los resultados de una investigación que realizamos en la Pontificia Universidad Javeriana durante 4 meses del año 2010 dirigida a los jóvenes estudiantes de pre-grado de no más de 25 años, está claro que existen dos tendencias sobre el uso del tatuaje en la actualidad: por un lado el tatuaje como moda y por otro el tatuaje como mecanismo para recordar situaciones pasadas.



A continuación puede comparar los dos perfiles de tatuados que encontramos:

Por Moda

Las personas que se tatúan por moda se encuentran entre los 18 y los 25 años de edad y deciden tatuarse después de observar a personas que los rodean, que tienen tatuajes, porque les genera cierta curiosidad y deseo de experimentar algo desconocido. Generalmente se tatúan una imagen recomendada o algo antes visto que les genera placer estético, con lo que puedan convivir y no se sientan aislados de lo que está de moda. Otra característica es que no le dan trascendencia al espacio corporal en donde se ubica el tatuaje, generalmente se lo hacen en lugares donde la gente pueda ver que tienen un tatuaje con el fin de generar cierta polémica al respecto o un impacto en las demás personas.

Estas personas también se caracterizan por no tener interés alguno en indagar sobre quien los va a tatuar, la mayoría de la gente cuando se va a hacer un tatuaje por una razón que no sea simple moda, indaga con quien hacérselo y termina llegando a donde alguien reconocido y con nombre que les de seguridad de que nada grave va a pasar, a estas personas no les importa ningún aspecto de estos, ni las agujas, ni las tintas, ni la persona que lo va a hacer. El único fin es tener un tatuaje. Como dice Julián Duarte “Si tu te pones algo que te gusta de pronto quieres que la gente te diga algo.”

El proceso de tatuado para la gente que solo lo hace por moda puede ser más molesto ya que no lo están haciendo con un trasfondo, ni con intenciones sentimentales, por lo general siempre lo hacen una sola vez que resulta siendo extensa y normalmente no vuelven a repetir este proceso. En ocasiones hasta llegan a sentir arrepentimiento después de que ha “pasado” la moda y pueden llegar a pensar en removerlo.



Para realmente marcar su piel y dejar un recuerdo en el cuerpo para toda la vida.


Las personas que lo hacen por dejar en su piel una marca que les recuerde una experiencia pasada se encuentran en el rango de los 21 y 25 años. Son personas un poco más maduras, con una opinión de mundo fuerte. Ellos deciden tatuarse normalmente después de algún evento que ha causado un estado de shock —no en todos los casos es así, a veces pueden ser recuerdos agradables y momentos de felicidad— y de interiorización.

La selección de la imagen que se van a tatuar, el lugar de su cuerpo que van a destinar a esta pieza de arte y la persona encargada de hacer este trabajo son factores muy importantes para estas personas que quieren y han meditado el asunto de tener un tatuaje. Por esta razón las personas se toman su tiempo y revisan las diferentes posibilidades que tienen para luego proceder a tatuarse. El lazo que estas personas desarrollan con su tatuador es una relación muy íntima, pues la conexión que se logra al compartir la historia y el porqué del tatuaje vuelve a las dos personas una especie de cómplices.



Generalmente les es indiferente si las demás personas ven o no sus tatuajes pues el motivo por el que se lo hicieron es personal y para los demás no tiene el mismo valor ni significado que para ellos. El tatuaje para estas personas tiene un significado que no están dispuestos a compartir con todo aquel que pregunte. El objetivo no es generar polémica, ni rebelarse contra la sociedad y los estándares, es sencillamente cargar en ellos un evento, una persona, un lugar importante que los ha marcado en algún modo.



Podemos ver cómo en la actualidad el tatuaje y su significado lo designan quienes lo van a llevar, no depende del todo de la sociedad, ya que estas sociedades están algo fragmentadas y lo ritual cada vez se vuelve más objeto para el turismo o para los descendientes directos de quienes se han empeñado en mantener viva la tradición, en estos caso los tatuajes si pueden tener un fin como los que mencionamos en la historia del tatuaje, para marcar a un sujeto como alguien en quien se puede confiar o como enemigo, para marcar la mayoría de edad, para identificar a miembros del clan, en fin..



Género y tatuaje
Por Paola Barragán





Hombres y mujeres gozan de características y comportamientos propios de su género. Normalmente y aferrándose al imaginario cultural que las sociedades han creado, los hombres se caracterizan por ser fuertes, toscos y hasta poco sensibles; también se les realciona desde tiempos míticos con grandes y valientes guerreros.
Por otro lado las mujeres, devotas, femeninas, suaves y tiernas han sido relacionadas con un imaginario socila que las marca con el estereotipo de "aquella que cuida al hombre".

Ahora, en Colombia vivimos aún en una sociedad un poco machista, pero entre los jóvenes  este modo de vida ha cambiado, y en cuanto a libertad de expresión y libre desarrollo de la personalidad hombre y mujer van a la par.
Encontramos entonces en la PUJ tanto hombres como mujeres que utilizan su cuerpo como lienzo para dibujar en él y exteriorizar parte de sus personalidades.

Enormes y feroces dragones, diminutas estrellas y mariposas que escasamente se asoman, flores y enredaderas que adornan y dan color, magníficos tribales que nos recuerdan un poco de historia, entre otros muchos, son algunos de los tatuajes que lucen los jóvenes y que hacen parte de quienes ellos son.

Pero a pesar de esta igualdad a la hora de utilizar el cuerpo como mejor nos parezca, no podemos negar que –a traves de la observación– existe una fuerte tendencia dada por el género en la escogencia del tatuaje. Responde al estereotipo de la suavidad y la delicadeza de la muje, los tatuajes que encontramos en "ellas" son más discretos (hablando del lugar), más pequeños (en consideración del tamaño) y gozan de más ritmo, soltura y movimiento; mientras que los hombres, empezando por el trazo, prefieren diseño de gran impacto, con fuerza, rigidoz y más abstractos que la mujer.

Mujer tatuada. Generalmente los motivos son
orgánicos. Cuentan con muchos arabescos y 
finas líneas.

Hombre tatuado.Los diseños constan de trazos
pesados y líneas continuas sin pequeños
detalles.

El Tatuaje como Grabado
Por Estefanía Parra Lora


Lo que más me llama la atención sobre el tatuaje como forma de modificación corporal es que es un grabado en la piel, un documento archivado entre el cuerpo y el espacio que habita, y, del mismo modo, configurado en un espacio y tiempo específico que habita ese sujeto; así mismo, es una postura y representación de algo que rige el comportamiento del ser tatuado, que comunica y establece características específicas dentro de él y con el mundo, por esta razón el grabado puede ser un cuerpo político por si solo, que afecta su entorno social y a quien lo lleva.

El sujeto se relaciona de forma única con su tatuaje, independientemente de si fue él mismo quien decidió hacerlo o de si le fue impuesto. ¡Es hermoso! Porque cada ser humano que tiene este tipo de grabado en la piel lo re-significa, lo apropia y exterioriza de un modo único; tanto mental como corporalmente. Se puede observar y evidenciar en el cómo lo lleva, cuán perceptible es por otros, dónde se encuentra, qué tipo de tatuaje es, en fin…además me parece que el fenómeno de tatuarse y la decisión de hacerlo es fundadora de algo más, siempre, y la cicatriz que deja es el signo de ello.

La investigación realizada deja claro que, tradicionalmente, la herencia cultural fue/es quien se encargó de decidir qué sería tatuado, por qué y a quién, durante muchos siglos; pero, también, indica que ciertas personas en un momento dado de sus vidas recurrieron a grabarse "algo" en su cuerpo para proteger información, liberar tensiones en situaciones extremas (estrés, tristeza, conmoción, alegría..), o para comenzar a agruparse con otras personas con quienes compartían un fin, etc… aunque, predominó el uso y significación ligado a una tradición, ritual y cultural.

Los resultados de nuestro trabajo de investigación me dejan muy contenta, porque actualmente, aunque hay tradiciones que se conservan alrededor del mundo que utilizan el tatuaje como forma y medio, el tatuaje y el tatuarse se ha convertido en una decisión individual, cada persona es libre de hacer con su cuerpo lo que desee y eso me parece lo más importante del tatuarse - Sea por moda o para recordar algo específico- porque, a fin de cuentas, la moda también es una postura frente a la vida que re-significa al hombre y se re-significa por el mismo, como puede llegar a hacerlo, también, un acontecimiento al que se aferra una persona, que se termina tatuando una síntesis del mismo en su cuerpo. Me encanta, además, observar cómo la práctica se reivindica, recrea y deviene en nuevas técnicas, y saber que lo seguirá haciendo.

Según la real academia española, Tatuar (Der. del ingl. tattoo, y este del polinesio tátau, tatuaje) es:

1. tr. Grabar dibujos en la piel humana, introduciendo materias colorantes bajo la epidermis, por las punzadas o picaduras previamente dispuestas. U. t. c. prnl.
2. tr. Marcar, dejar huella en alguien o algo.

Me parece que sería más preciso si la definición de tatuar fuera: Grabar algo en el cuerpo, específicamente en la piel, porque a fin de cuentas en Grabar está la belleza, el todo, del tatuaje y la infinita posibilidad de significación, teniendo en cuenta que aunque exista un significado impuesto u "establecido" en la forma del tatuaje, siempre existirá una re-significación por parte del sujeto que lleva el tatuaje, y por otro lado, una significación social.

**Definición de grabar (Del fr. graver):
1. tr. Señalar con incisión o abrir y labrar en hueco o en relieve sobre una superficie un letrero, una figura o una representación de cualquier objeto.
3. tr. Fijar profundamente en el ánimo un concepto, un sentimiento o un recuerdo.
Fuentes o referentes utilizados:
Trabajo de técnicas de investigación. 2010. El tatuaje y su re-significación.
Para las definiciones: www.rae.es


El estudio del tatuaje
Por Daniela Villegas Garcia




Desde principios del primer semestre del 2010 estuvimos realizando estudios sobre el comportamiento de la gente que tiene tatuajes, primero fue hecho cautelosamente, intervenimos en la vida de los estudiantes de la Javeriana que tenían tatuajes pero sin que ellos se dieran cuenta, esto con el fin de captar ciertos comportamientos y actitudes de la gente tatuada. Pudimos ver que estas personas por lo general tienen intereses por la música o el arte, también que son más comunes los tatuajes en gente que estudia algún diseño, comunicación, arte o arquitectura que en la gente que estudia administración, ingeniería industrial o economía.
Luego pasamos de analizar a la gente a hacerles preguntas frente a frente, por medio de entrevistas y encuestas que nos llevaron a resultados mucho más exactos sobre lo que implica tener tatuajes para los jóvenes de hoy en día. Con esto pudimos establecer que por lo menos el primer tatuaje que se hace la gente es en su adolescencia, ya después de los 25 años son pocas las personas que recurren a esto para decorar sus cuerpos, seguramente en la juventud es cuando más hay un espíritu artista o una necesidad de marcar el cuerpo recordando algo ya que en esta época es donde se viven los mejores momentos.


Gracias a las encuestas pudimos identificar que también hay un alto porcentaje que se hace tatuajes por moda, por poder entrar en un circulo social, para que la gente los vea y los consideren gente “cool”, por otro lado están también los que son fanáticos a alguna frase de un cantante, poeta o escritor y deciden tatuar su cuerpo con alguna frase famosa, también los que se marcan con un escudo de algún tipo de música o un símbolo de algún movimiento como el punk o el metal, hay otros que tienen sus tatuajes para recordar algo o a alguien que nunca quieren olvidar, amigos que han muerto o momentos importantes de su vida que de alguna u otra forma no quieren borrar.

En la Javeriana son más los jóvenes que piensan que un tatuaje no es por moda, la mayoría lo hacen para crear un lazo artístico con algo que los identifique ante ellos mismos y el mundo entero, una marca de originalidad. Así mismo escogen el lugar del cuerpo donde se hacen los tatuajes, un sitio que los haga sentir cómodos, que se vea o no se vea no es importante para ellos, lo que es realmente importante es sentirse a gusto con lo que tienen, que sea en una parte del cuerpo que les guste y les haga sentir que se ven bien cuando se miran a un espejo.

En conclusión el arte del tatuaje para la mayoría de jóvenes es como una marca vital, algo que los definirá por siempre, la mayoría son felices con lo que portan en su cuerpo sin ganas de borrarlo. Es netamente lo que los identifica del resto y los hace sentir cada vez más originales, son pocas las probabilidades de que en el mundo exista un tatuaje exactamente igual.  

4 comentarios:

  1. Interesante el artículo, pero creo que esta práctica obedece a una falta de conformismo con el cuerpo.

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  2. Siempre me ha interesado hacerme un tatuaje, sin embargo la presión social los vuelven casi un tabú y el significado de estos puede ser malinterpretada en una sociedad tan conservadora como la Colombiana.

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  3. No creo que obedezca a alguna falta de conformismo con el cuerpo, todo lo contrario; creo que nace más bien de una necesidad del cuerpo de exteriorizar sentimientos, sentimientos de malestar frente a las imposiciones de la cultura, como bien lo explica Freud en el malestar de la cultura.

    Nadia Orozoc

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